Terapia tratamiento adicciones Valencia

Adicciones no químicas


Terapia tratamiento adicciones Valencia

 

Las adicciones no químicas se caracterizan por ser conductas normales, saludables. Son actividades que la inmensa mayoría de la población realiza. Sin embargo, las personas adictas pierden el control sobre ellas y se ven dominadas por esta actividad. Además lo que en un primer momento era placentero, deja de serlo. La motivación para hacerlo ya no es pasarlo bien, sino dejar de sentirse mal, por lo que se llega a ser dependiente de esa conducta.

Con el tiempo la adicción llega a interferir en la vida de la persona, en su ámbito familiar, de pareja, social, económico o profesional.

Dentro de mi consulta ofrezco tratamientos específicos para cada una de las adicciones que aparecen a continuación:

-Adicción al sexo: La adicción al sexo se caracteriza por un intenso deseo de realizar conductas sexuales. Esta adicción puede adoptar diferentes formas de expresión, como un uso excesivo de pornografía, sexo por teléfono o Internet, masturbación compulsiva o prostitución. Además para sentir el mismo nivel de placer, los adictos necesitan tener sexo cada vez con más frecuencia y variando sus prácticas sexuales.

-Adicción a internet: Internet se ha convertido en una herramienta muy útil, empleada como fuente de entretenimiento e información. Sin embargo existen personas que han perdido el control en cuanto a su uso, ya que pasan demasiadas horas delante del ordenador, y muy frecuentemente a lo largo del día y la noche. Los adictos a internet cambian sus hábitos cotidianos, duermen menos horas, comen rápido, dejan de hacer otras actividades importantes y descuidan las relaciones sociales a causa de esta dependencia. Algunas personas con problemas personales son más susceptibles de caer en esta adicción, ya que internet permite escapar de una vida poco satisfactoria. También son más vulnerables las personas con problemas para establecer relaciones sociales, ya que internet facilita el contacto social sin la ansiedad que supone para ellos un contacto real.

-Adicción al teléfono móvil: En la actualidad es cada vez más frecuente la adicción al teléfono móvil. Los actuales smartphones nos dan la posibilidad de hacer casi de todo y están repletos de componentes adictivos. Las llamadas, mensajes, o redes sociales nos permiten establecer contacto social con inmediatez. Esto puede causar problemas, especialmente entre los más jóvenes, que pueden sentir la necesidad de estar siempre disponibles y sociables. Con el tiempo esta dependencia acaba interfiriendo en las actividades cotidianas de los adictos.

 

 

-Adicción al ejercicio y vigorexia: La adicción al ejercicio conlleva la práctica de ejercicio físico de forma excesiva, dejando de lado otras actividades, hábitos y relaciones sociales. Estas personas organizan su vida alrededor de la practica física y llegan a sentirse muy culpables cuando no pueden ejercitarse, manifestando ansiedad, irritabilidad y emociones propias de un síndrome de abstinencia.

En la vigorexia se observa además una gran insatisfacción con la imagen corporal. Desean un cuerpo musculado y fuerte, por lo que entrenan de forma muy intensa y lo acompañan con una dieta especial para ganar masa muscular. Suelen utilizar complementos nutricionales y/o sustancias ilegales como esteroides anabolizantes, insulina u hormona del crecimiento.

-Adicción al trabajo: Los adictos al trabajo tienen una excesiva implicación en su trabajo. Suelen ser muy perfeccionistas, evitan delegar en los demás y se cargan de responsabilidades. No disfrutan de sus tareas profesionales y experimentan emociones negativas como ira, ansiedad y culpabilidad. Esta sobreimplicación profesional acaba por comprometer su vida familiar y social.

-Adicción a las compras: Hablamos de adicción a las compras cuando se sienten unas ganas desmesuradas, incontrolables y recurrentes de adquirir cosas. La motivación para comprar no es la necesidad o el deseo de determinado objeto, si no que comprar se convierte en una estrategia para eliminar emociones negativas. La dependencia y la falta de control son los factores que diferencian a los adictos de las personas que simplemente compran demasiado.

-Ludopatía: La ludopatía o juego patológico se refiere a la incapacidad de una persona para ejercer control en conductas relacionadas con el juego. Estas personas piensan en exceso en todo lo relacionado con el juego, por ejemplo planificando su próxima aventura, reviviendo experiencias pasadas de juego o buscando formas de conseguir dinero para jugar. Además tienen la necesidad de gastar cada vez más dinero para conseguir el mismo grado de satisfacción. Con el tiempo la vida familiar, social y profesional se ve gravemente deteriorada.

 

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